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Alzhéimer en mujeres: descubren por qué hay más casos

Alzhéimer en mujeres: descubren por qué hay más casos

La menopausia influye en el deterioro de la memoria. Este es el primer estudio que examina la pérdida de estrógeno en la matriz extracelular


Las mujeres se ven más afectadas por el alzhéimer que los hombres. Así, según la Asociación Americana de Alzheimer, dos de cada tres personas diagnosticadas en Estados Unidos son mujeres, dato extrapolable a nivel mundial aunque con pequeñas variaciones.
Este mayor impacto del alzhéimer en mujeres es conocido desde hace tiempo, pero todavía se desconoce el motivo por el que son más vulnerables. Siempre se ha atribuido a la mayor longevidad femenina. Sin embargo, cada vez son más los estudios científicos que denotan que ese no es el único factor que lo explicaría.

Así, se sabe que la menopausia influye en la memoria hasta el punto de que entrar en la menopausia a una edad posterior puede asociarse con un pequeño beneficio para su memoria. Las mujeres, pero no los hombres, podrían ser especialmente sensibles a la pérdida de estrógeno cerebral en la vejez. Pero, ¿por qué?

Un equipo de investigadores ha descubierto que un espacio entre las células del cerebro de las mujeres, que en gran medida ha pasado desapercibido, podría ser clave para comprender la pérdida de memoria relacionada con la disminución de estrógenos después de la menopausia, según un nuevo estudio preclínico de Northwestern Medicine publicado en la revista "Aging Cell".
Los científicos han teorizado durante mucho tiempo sobre que la pérdida de estrógeno tras la menopausia puede reducir la protección natural del cerebro contra la pérdida de memoria y la neurodegeneración.

En el nuevo estudio, los científicos examinaron ratones jóvenes y viejos, tanto machos como hembras, con y sin pérdida de estrógeno cerebral, lo que les permitió identificar los efectos específicos de las hembras de mayor edad.

Para ello, utilizaron ratones modificados genéticamente que carecían de aromatasa -una enzima importante para la producción de estrógeno-, ya ​​sea en todo el cuerpo o solo en el cerebro.
Examinaron cómo la pérdida de estrógeno afectaba la memoria, el comportamiento y la función social en ratones machos y hembras jóvenes y adultos. También analizaron los cambios en la expresión génica en todo el genoma del hipocampo, una región cerebral esencial para el aprendizaje y la memoria, en ratones con deficiencia de estrógeno específica del cerebro, tanto jóvenes como adultos de ambos sexos.
Descubrieron que la pérdida de estrógeno, el envejecimiento y el sexo femenino están estrechamente relacionados con problemas en un aspecto importante, aunque frecuentemente ignorado, de la biología cerebral: la matriz extracelular (MEC), que abunda en el hipocampo.

“Este estudio nos indica que las mujeres, pero no los hombres, pueden ser particularmente sensibles a la pérdida de estrógeno cerebral en la vejez, lo que podría contribuir a un mayor riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer”, afirma en un comunicado el Dr. Hong Zhao , autor principal del estudio y profesor de investigación de obstetricia y ginecología en la división de ciencias reproductivas en medicina de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern.

Los hallazgos aportan nuevos datos sobre cómo la pérdida de estrógeno puede afectar al cerebro femenino que envejece y podrían ayudar a explicar por qué las mujeres tienen un mayor riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer.
«Hemos aportado algunas de las pruebas más convincentes de que el estrógeno es fundamental para la función de la memoria y otras funciones relacionadas con el estado de ánimo en el cerebro femenino», destaca el Dr. Serdar Bulun, autor principal del estudio, jefe del departamento de obstetricia y ginecología de Feinberg y médico de Northwestern Medicine.

«Esto debería motivar a los médicos a ser más conscientes del papel esencial del estrógeno en el cerebro de la mujer, porque una vez que se pierde la memoria, se pierde para siempre», añade.

Al igual que el cemento entre los ladrillos, la matriz extracelular (MEC) es una red de moléculas que llena los espacios entre las células cerebrales. Es decir, una especie de andamio altamente organizado.
Es fundamental para la memoria, el desarrollo y la salud del cerebro, y constituye casi el 20% de su volumen. La MEC actúa como un andamiaje de soporte entre las células, facilitando su comunicación y correcto funcionamiento.

Tradicionalmente, los científicos se han centrado en el estudio de las células cerebrales, como las neuronas y las células gliales, y han prestado mucha menos atención al espacio entre ellas. Este es el primer estudio que examina la pérdida de estrógeno en la matriz extracelular.

“Esperamos que nuestros hallazgos motiven futuros estudios para comprender mejor cómo se altera esta matriz en las mujeres posmenopáusicas y cómo podría inducir una mayor susceptibilidad a la enfermedad de Alzheimer”, dice Zhao.

¿Nuevo enfoque de tratamiento centrado en la matriz extracelular?
Los tratamientos anti-amiloides actuales para la enfermedad de Alzheimer, como lecanemab y donanemab, pueden eliminar la acumulación anormal de proteína amiloide en el cerebro, uno de los principales síntomas de la enfermedad. Sin embargo, aún no está claro hasta qué punto estos tratamientos contribuyen realmente a ralentizar la pérdida de memoria o a mejorar el funcionamiento diario. Algunos estudios muestran beneficios leves, mientras que otros indican una mejora poco significativa.
Estos hallazgos sugieren un posible nuevo enfoque terapéutico centrado en restaurar el entorno de apoyo del cerebro -la matriz extracelular- para ayudar a proteger la memoria y combatir esta devastadora enfermedad.

Producción de estrógenos antes y después de la menopausia
Antes de la menopausia, los ovarios son la principal fuente de estrógeno en las mujeres. Tras la menopausia, los niveles de estrógeno disminuyen drásticamente y solo se producen pequeñas cantidades en otras partes del cuerpo, como el cerebro, el tejido adiposo, los huesos, los músculos, los vasos sanguíneos y el tejido mamario. En ratones, el estrógeno se sintetiza localmente en el cerebro y la grasa gonadal en los machos, mientras que en las hembras se produce predominantemente en el cerebro.

Las investigaciones han demostrado que las mujeres con enfermedad de Alzheimer pueden tener niveles de estrógeno aún más bajos en el cerebro en comparación con las mujeres sin esta enfermedad. Este estudio respalda aún más esta afirmación.
La terapia de reemplazo hormonal (TRH), que restablece los niveles de estrógeno, se ha estudiado como una posible forma de proteger a las mujeres de la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, los estudios clínicos han arrojado resultados contradictorios. Algunos estudios hallaron que la TRH mejoraba la memoria y la función cognitiva, mientras que otros mostraron escasos beneficios o incluso efectos perjudiciales, según Zhao. Estas diferencias pueden depender del tipo de tratamiento hormonal utilizado, la edad de inicio del tratamiento y las diferencias en el diseño de los estudios.

«Se necesita más investigación para comprender cómo afecta el estrógeno al cerebro femenino y por qué la pérdida de estrógeno aumenta el riesgo de Alzheimer en las mujeres», afirma Zhao. «Comprender estos mecanismos podría ayudar a los investigadores a desarrollar estrategias de terapia de reemplazo hormonal más seguras y eficaces para prevenir o retrasar la progresión del alzhéimer en las mujeres», añade.
Y urge. En España, más de 900.000 personas padecen alzhéimer o algún otro tipo de demencia, una cifra que podría multiplicarse en las próximas décadas. De hecho, se estima que aumentará hasta 1,74 millones en 2050.

Se trata de la causa más frecuente de demencia en la edad avanzada, con impactos enormes para quienes la padecen y sus familias. Un problema que especialmente más grave en el caso de los pacientes diagnosticados a edades tempranas. Una realidad que afecta cada vez a personas más jóvenes.

 

Fuente larazon.es