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Ni caminar ni hacer sudokus: este es el hábito que más ayuda a cuidar tu memoria con la edad según los neurólogos
Los expertos coinciden en que trabajar la mente de forma regular puede ayudar a ralentizar su envejecimiento y a conservar mejor las capacidades cognitivas con el paso del tiempo
A medida que avanzan los años, es habitual que surja la preocupación por cómo se afrontará la vejez y en qué condiciones se llegará a esa etapa. En España, se considera que la tercera edad comienza a partir de los 65 años, y cada vez más personas se interesan por mantener una buena calidad de vida tanto física como mental.
Cuidar el cuerpo es una práctica extendida, pero no siempre se presta la misma atención al cerebro. Sin embargo, los expertos coinciden en que trabajar la mente de forma regular puede ayudar a ralentizar su envejecimiento y a conservar mejor las capacidades cognitivas con el paso del tiempo.
Leer, una clave para mantener la mente activa
El deterioro cerebral asociado a la edad puede ser inevitable, pero existen formas de retrasarlo. Una de ellas es estimular el cerebro mediante actividades que favorezcan la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del sistema nervioso para adaptarse y cambiar en respuesta a distintos estímulos. En este sentido, la estimulación cognitiva resulta fundamental para reforzar habilidades como la memoria, la atención o el aprendizaje, además de contribuir también a mantener ciertas capacidades motoras.
La constancia es un factor esencial. Desde el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores recomiendan dedicar unos minutos al día a este tipo de ejercicios con el objetivo de frenar el deterioro neurológico propio de la edad.
Entre todas las actividades posibles, la lectura destaca como una de las más beneficiosas. No solo se aconseja leer de forma habitual, sino también comentar lo leído con otras personas. Este intercambio de ideas ayuda a reforzar la comprensión, la memoria y el lenguaje. Además, leer contribuye a reducir el estrés y puede mejorar la calidad del sueño. Aunque los dispositivos electrónicos están muy presentes, la lectura en papel sigue ofreciendo mejores resultados en comprensión y retención de la información.
Hábitos que ayudan a cuidar el cerebro
Más allá de la lectura, existen otras actividades que favorecen el buen estado cognitivo, especialmente a partir de los 50 años. El cálculo mental, los juegos de mesa o el aprendizaje de nuevas habilidades —como un idioma o tocar un instrumento— son ejemplos de prácticas que estimulan la mente y ayudan a prevenir un envejecimiento prematuro del cerebro.
A estos hábitos se suman otros relacionados con el estilo de vida. Mantener una alimentación equilibrada, rica en antioxidantes, realizar ejercicio físico con regularidad y cuidar las relaciones sociales son factores que influyen positivamente en la salud cerebral. Interactuar con otras personas y mantener conversaciones frecuentes contribuye a mantener activa la mente.
Por otro lado, reducir el estrés es clave. La exposición prolongada al cortisol, la hormona asociada al estrés, puede afectar negativamente a la memoria y la concentración. Asimismo, descansar adecuadamente resulta fundamental, ya que el sueño permite consolidar recuerdos, procesar información y mantener un buen nivel de alerta durante el día.
Fuente larazon.es