Noticias de Salud

Un estudio vincula el exceso de grasa abdominal con la pérdida de memoria y el olvido de palabras

Un estudio vincula el exceso de grasa abdominal con la pérdida de memoria y el olvido de palabras

Un estudio reciente de investigadores italianos liga la agilidad mental con la masa muscular y los hábitos saludables en la mediana edad


Navegar por una conversación y perder repentinamente la palabra exacta para definir un concepto es un fenómeno común, pero cuando esta dificultad se vuelve recurrente, puede señalar las primeras etapas de un problema neurológico o de demencia. Un estudio reciente publicado en Frontiers in Aging Neuroscience por investigadores de la Fondazione Policlinico Gemelli IRCCS analiza la fluidez verbal a través del examen de 3.615 adultos de entre 30 y 80 años en el marco del Look Up 8+ Study. Los hallazgos muestran que la capacidad de recuperar palabras de la memoria alcanza su rendimiento máximo entre los 45 y 50 años, comenzando a declinar de manera progresiva a partir de ese momento.

La reserva cognitiva y los hábitos cotidianos como escudo protector
Los datos demuestran que las trayectorias cognitivas comienzan a modificarse ya en la mediana edad y que el nivel educativo actúa como un factor determinante. Según explica el profesor Francesco Landi, director del departamento de Ciencias del Envejecimiento del Policlinico Gemelli, un mayor grado de escolarización fortalece la denominada reserva cognitiva, permitiendo al cerebro resistir mejor el paso del tiempo y mantener una mayor agilidad verbal.
A la educación se le suman la nutrición y la salud metabólica como pilares clave. Mantener niveles normales de glucemia, seguir una alimentación saludable y realizar actividad física regular mostraron una relación directa con un vocabulario más fluido, mientras que la adiposidad abdominal resultó ser uno de los principales factores de vulnerabilidad neurológica.

La conexión entre la fuerza muscular y la memoria
El estudio pone de manifiesto que los músculos y el cerebro envejecen de forma interconectada. Aquellas personas con peor desempeño en las extremidades inferiores —evaluado mediante el chair stand test— registraron peores resultados en las pruebas de fluidez verbal, lo que sugiere una estrecha relación funcional entre movilidad, masa muscular y agilidad mental.
Los investigadores concluyen que la prevención del deterioro cognitivo es un proceso que debe construirse día a día, mucho antes de la llegada a la tercera edad. Cuidar la función muscular, evitar la acumulación de grasa visceral y mantener la salud metabólica no solo beneficia al sistema cardiovascular, sino que preserva el rendimiento de la memoria a largo plazo.

 

 

Fuente larazon.es