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¿Es la kombucha realmente tan saludable como parece? Un estudio pone a prueba sus supuestos beneficios

¿Es la kombucha realmente tan saludable como parece? Un estudio pone a prueba sus supuestos beneficios

Un ensayo realizado durante ocho semanas con 40 participantes ha analizado qué ocurre en el organismo al consumir kombucha a diario.

Los investigadores detectaron cambios en determinados compuestos, aunque no encontraron efectos sobre la respuesta al estrés
La kombucha lleva años ganando popularidad como una bebida a la que se atribuyen diferentes beneficios para la salud. Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Aberystwyth, en Gales, ha intentado comprobar qué ocurre realmente en el organismo cuando se consume de forma habitual.

Para ello realizaron un ensayo con 40 adultos sanos durante ocho semanas. Los participantes fueron divididos aleatoriamente en dos grupos: uno tomó diariamente una cantidad controlada de kombucha y el otro recibió agua aromatizada como placebo. El estudio fue además de doble ciego, por lo que ni los participantes ni los investigadores sabían quién estaba tomando cada bebida.

Los análisis de sangre y orina realizados antes y después del ensayo permitieron detectar cambios en los niveles de determinados compuestos asociados con una mejor salud. Sin embargo, la kombucha no produjo diferencias en la prueba utilizada para medir la respuesta al estrés, uno de los principales aspectos que pretendían estudiar los investigadores.

Una bebida cuya composición puede cambiar
La kombucha se elabora a partir de té fermentado con una combinación de bacterias y levaduras conocida como scoby. Aunque esta bebida se consume desde hace siglos en algunas regiones de Asia, en los últimos años ha ganado popularidad en Europa y Estados Unidos.
Sin embargo, no todas las kombuchas tienen exactamente la misma composición. El resultado puede cambiar en función del tiempo y la temperatura de fermentación, así como de los microorganismos presentes durante el proceso. Esto hace que la cantidad de ácidos orgánicos, vitaminas y minerales pueda variar de un producto a otro y dificulta también el estudio de sus posibles efectos.

El proyecto contó con financiación de Innovate UK y con la colaboración de una empresa galesa que produce kombucha. Además de analizar sus efectos en los participantes, los investigadores estudiaron cómo cambian algunos de sus compuestos durante el proceso de elaboración y conservación.

Pocos estudios realizados en personas
Todavía son pocos los estudios que han analizado los efectos de la kombucha directamente en personas. Emma Short, especialista en patología gastrointestinal, explica a la BBC que antes de 2025 se habían realizado menos de diez investigaciones de este tipo, ya que buena parte de los trabajos anteriores se habían desarrollado en laboratorio.
El nuevo ensayo permite ampliar la información disponible, aunque sus resultados no bastan para confirmar todos los beneficios que se atribuyen a esta bebida. Amanda Lloyd, una de las responsables del estudio, recuerda además que la kombucha, como cualquier otro producto por separado, no puede sustituir una alimentación sana y equilibrada.

 

Fuente larazon.es