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Expertos revelan el truco para combatir la ceguera: es un simple gesto antes de dormirExpertos revelan el truco para combatir la ceguera: es un simple gesto antes de dormir

Expertos revelan el truco para combatir la ceguera: es un simple gesto antes de dormirExpertos revelan el truco para combatir la ceguera: es un simple gesto antes de dormir

Un estudio ha revelado un sencillo tratamiento para reducir el glaucoma, una de las principales causas de ceguera del mundo


Con el paso de los años, las personas tienden a tener problemas con la vista. A medida que se envejece, los ojos experimentan algunos cambios que pueden afectar la calidad de la visión. Estos cambios suelen aparecer de forma gradual, lo que dificulta el desarrollo de algunas actividades diarias.
Sin embargo, la pérdida de facultades oculares también puede deberse a la llegada de enfermedades. Problemas como el glaucoma suponen un gran impedimento para los ciudadanos, puesto que su aparición implica en muchos casos la ceguera.

Es por ello que, con el paso de los años, los expertos han tratado de descubrir diferentes formas de combatir esta enfermedad. Tras numerosos experimentos, un estudio ha sacado a la luz un método sencillo de combatir el problema.

¿Cómo combatir la ceguera?
El glaucoma es una de las principales causas de ceguera irreversible en el mundo. Por ello, multitud de expertos en la materia han basado sus estudios en encontrar la fórmula que evite esta enfermedad. Según un nuevo estudio, un simple paso a la hora de dormir puede ayudar a las personas con glaucoma a ralentizar la progresión de su enfermedad ocular.
Esta solución consiste en dormir sin almohadas para reducir la presión ocular interna de los pacientes, evitando causar daño en el nervio óptico y, en consecuencia, la pérdida irreversible de la visión. Así lo han informado los investigadores del British Journal of Ophthalmology.

Según se ha demostrado, dos tercios de los pacientes con glaucoma experimentaron un aumento demostrable de la presión ocular cuando dormían con un par de almohadas bajo la cabeza. Por ello, prescindir de las almohadas podría ser un tratamiento alternativo sencillo para los pacientes con glaucoma antes de pasar a medicamentos o terapia láser.

En este sentido, las almohadas apiladas alteran la posición del cuello, lo que podría comprimir la vena yugular de una persona. Esto podría impedir el drenaje natural del humor acuoso, el líquido que se encuentra dentro del ojo de una persona, aumentando el deterioro del ojo y la progresión de la enfermedad.

Un experimento real
Para el estudio, los investigadores hicieron una prueba con 144 personas con glaucoma. El experimento consistía en que algunos durmieran con dos almohadas de tamaño normal, elevando sus cabezas entre 20 y 35 grados, mientras que otros lo hacían sin ninguna almohada.

El equipo midió la presión ocular de los pacientes durante la fase de sueño y encontraron que la presión ocular interna era significativamente mayor en la posición elevada. Esa posición también redujo significativamente la presión de perfusión ocular de las personas, es decir, la presión disponible para empujar la sangre a través de los vasos oculares.

Por ello, los resultados reflejaron que dormir con la cabeza alta puede suponer un impacto negativo para las personas con esta enfermedad, puesto que las implicaciones pueden derivar en una progresión del glaucoma.

¿Qué es el glaucoma?
Se trata de un grupo de enfermedades oculares que dañan progresivamente el nervio óptico, la estructura encargada de transmitir la información visual desde el ojo hasta el cerebro. En la mayoría de los casos, este daño está relacionado con un aumento de la presión intraocular, aunque también puede aparecer en personas con valores de presión considerados normales, lo que dificulta aún más su detección temprana.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el glaucoma es la causa principal de ceguera en personas mayores de 60 años. No obstante, puede prevenirse si se trata de forma precoz. En este caso, uno de los mayores riesgos del glaucoma es que suele avanzar sin síntomas evidentes en sus primeras etapas.

Muchas personas no notan cambios en su visión hasta que la enfermedad ya ha causado un daño significativo, comenzando generalmente por la pérdida de la visión periférica. Cuando los síntomas se hacen perceptibles, el deterioro del nervio óptico suele ser irreversible.

Causas del glaucoma
La causa más frecuente del glaucoma es el aumento de la presión intraocular debido a un drenaje insuficiente del humor acuoso, el líquido que nutre el interior del ojo. Esta presión elevada daña progresivamente las fibras del nervio óptico. Sin embargo, existen otros factores que pueden contribuir a su desarrollo. Estos son:

- Antecedentes familiares.
- Edad superior a los 40-50 años.
- Miopía o hipermetropía elevada.
- Enfermedades vasculares como la hipertensión arterial o la diabetes.
- Uso prolongado de corticoides.

Cómo tratar el glaucoma
Para ralentizar el daño del nervio óptico, existen numerosos tratamientos basados en reducir la presión intraocular, el principal factor de riesgo en la mayoría de los casos. La estrategia terapéutica varía según el tipo de glaucoma, su gravedad y la respuesta de cada paciente. Estos son algunos de los tratamientos:

- Colirio: el colirio ayuda a disminuir la producción de humor acuoso o a mejorar su drenaje, reduciendo así la presión dentro del ojo.
- Medicación oral: cuando el colirio no es suficiente, el oftalmólogo puede recetar medicación por vía oral. Estos fármacos también ayudan a reducir la presión ocular.
- Tratamiento con láser: el láser es una opción frecuente cuando el tratamiento farmacológico no logra controlar adecuadamente la enfermedad.
- Cirugía: en casos más avanzados o cuando los tratamientos anteriores no funcionan, se recurre a la cirugía. El objetivo es crear una nueva vía de drenaje para el humor acuoso o implantar dispositivos que ayuden a controlar la presión.