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Identifican la célula que activa la respuesta del sistema inmune frente al cáncer

Identifican la célula que activa la respuesta del sistema inmune frente al cáncer

Una investigación publicada "Science" explica cómo se organizan las estructuras inmunitarias en el organismo para atacar al tumor desde dentro


Un equipo de la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí (Estados Unidos) ha identificado la célula inmunitaria que actúa como arquitecta de los centros de lucha contra el cáncer que se forman dentro de los tumores. El hallazgo, publicado en Science, abre una vía para potenciar la eficacia de las inmunoterapias y mejorar la respuesta de los pacientes que hoy no se benefician de estos tratamientos.
Estas estructuras, conocidas como estructuras linfoides terciarias (TLS), funcionan como pequeños cuarteles inmunitarios incrustados en el tumor. En ellos se concentran y coordinan células T, células B y otros componentes del sistema inmunitario que trabajan de forma conjunta para atacar las células cancerosas. La presencia de TLS se ha asociado en múltiples estudios con una mayor supervivencia y una mejor respuesta a la inmunoterapia, pero hasta ahora se desconocía qué mecanismo regulaba su formación y mantenimiento.


El estudio identifica a las células dendríticas tipo 1 (cDC1) como las responsables de organizar y sostener estos centros inmunitarios. Según explica el autor principal, Raphael Mattiuz, estas células actúan como "organizadoras permanentes" dentro del tumor, reuniendo y activando distintos tipos de células inmunitarias para mantener una respuesta anticancerígena local fuerte y sostenida. En lugar de desplazarse a los ganglios linfáticos, como ocurre en otros contextos inmunitarios, permanecen incrustadas en el tumor y funcionan como gestoras "in situ".

Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron muestras de tumores de pacientes con cáncer de pulmón, hígado, colon, riñón y ovario mediante técnicas de imagen avanzadas que permiten visualizar simultáneamente distintos tipos de células inmunitarias. También utilizaron análisis genético espacial, una herramienta que localiza la actividad de los genes dentro del tumor y permite identificar con precisión qué células interactúan entre sí y dónde se sitúan.
El equipo desarrolló además un modelo de ratón que reproduce fielmente las TLS observadas en tumores humanos. Gracias a este modelo, pudieron eliminar, activar o modificar genéticamente las células dendríticas en diferentes fases del desarrollo tumoral. Los resultados fueron claros: sin cDC1, las estructuras linfoides terciarias no se formaban o se desorganizaban rápidamente. Cuando estas células estaban presentes y activas, las TLS se mantenían estables y funcionales.

Un trabajo en sincronía del sistema inmune
El trabajo revela que las cDC1 no solo alertan al sistema inmunitario sobre la presencia del tumor, sino que desempeñan un papel estructural. Una vez establecidas las TLS, estas células permanecen allí coordinando la actividad de las células T citotóxicas y de las células B productoras de anticuerpos. Esta doble función permite que distintos brazos del sistema inmunitario trabajen de forma sincronizada justo donde más se necesitan.


El hallazgo tiene implicaciones terapéuticas importantes. Si se logra aumentar la cantidad o la actividad de estas células dendríticas dentro de los tumores, podría ser posible reforzar la formación de TLS y, con ello, mejorar la eficacia de las inmunoterapias actuales. Esto sería especialmente relevante para los pacientes cuyos tumores no generan estas estructuras de forma natural y que, por tanto, responden peor a los tratamientos.


El estudio se suma a una tendencia creciente en la inmunooncología: la búsqueda de estrategias que permitan remodelar el microambiente tumoral para hacerlo más favorable a la respuesta inmunitaria. En los últimos años, investigaciones en melanoma, pulmón y colon han mostrado que la presencia de TLS predice mejor la respuesta a inmunoterapia que otros marcadores clásicos, como la carga mutacional tumoral.

Los investigadores planean ahora estudiar cómo estas estructuras generan protección inmunitaria duradera y si las terapias dirigidas a activar células dendríticas pueden reducir la recurrencia del cáncer y prevenir la metástasis. También quieren explorar si es posible inducir la formación de TLS en tumores que normalmente no las desarrollan.

 

 

Fuente larazon.es