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La diabetes tipo 2 dispara la incidencia de cáncer

La diabetes tipo 2 dispara la incidencia de cáncer

Un estudio danés ha detectado un crecimiento sostenido de entre un 10 y un 20% de los tumores vinculados a la obesidad (como el de mama y el colorrectal) entre la población con esta enfermedad


La relación entre diabetes tipo 2 (DM2) y cáncer se está redefiniendo a la luz de nuevos datos poblacionales procedentes de Dinamarca. Un análisis de 27 años realizado por el Hospital Universitario de Aarhus, presentado en la Reunión Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD), confirma que las personas con diabetes tipo 2 desarrollan cáncer con mayor frecuencia que la población general, y que esta diferencia ha crecido de forma sostenida en las últimas tres décadas.
El análisis, que incluye información de toda la población adulta danesa entre 1996 y 2022, revela que la incidencia global de cáncer fue un 12% mayor en hombres con DM2 y un 22% mayor en mujeres con DM2 en el periodo más reciente (2010‑2022). En los años previos (1996‑2009), las diferencias eran menores: del 9% y del 15%, respectivamente. Esta evolución, según los autores, refleja un aumento sostenido de la carga de cáncer en personas con diabetes tipo 2, un fenómeno que coincide con la creciente prevalencia de obesidad en la población general.


Tinne Laurberg, del Centro de Diabetes Steno de Aarhus y autora principal del estudio, destaca que estos resultados deben servir para reforzar la prevención y la detección precoz del cáncer en el seguimiento habitual de la diabetes. “Nuestros hallazgos subrayan la creciente carga de cáncer entre las personas con diabetes tipo 2 y resaltan la necesidad de priorizar la prevención y la detección temprana del cáncer como parte de la atención a largo plazo”, señala, según recoge Ep.

El trabajo se centró en los tumores relacionados con la obesidad, como el cáncer colorrectal y el cáncer de mama posmenopáusico, para los que ya existen programas de cribado en numerosos países. Los investigadores insisten en que las personas con DM2 deben beneficiarse plenamente de estas estrategias, dado que su riesgo es superior y ha aumentado con el tiempo.

Durante el periodo analizado, se identificaron 75.540 primeros diagnósticos de cáncer entre personas con diabetes tipo 2 y 635.323 entre personas sin diabetes. La diferencia es especialmente marcada en los tumores vinculados a la obesidad: entre 2010 y 2022, la incidencia fue un 45% mayor en hombres con DM2 y un 30% mayor en mujeres con DM2. En el periodo anterior, las diferencias eran del 34% y del 23%.
El estudio también detalló cómo varían los patrones según el sexo y el tipo de tumor. En mujeres con diabetes tipo 2, el cáncer de mama posmenopáusico mostró una incidencia un 8% mayor en el periodo reciente. En ambos sexos, el cáncer colorrectal -el tercero más común en el mundo- presentó un incremento del 17% en hombres y del 14% en mujeres con DM2.
El cáncer de pulmón, por su parte, experimentó un aumento significativo: un 23% más frecuente en hombres y un 25% más frecuente en mujeres con DM2 entre 2010 y 2022. En mujeres, el cambio es especialmente llamativo, ya que en el periodo 1996‑2009 la incidencia era un 12% menor en comparación con las mujeres sin diabetes.

Tendencia opuesta en tumores como el de próstata
En cambio, algunos tumores no relacionados con la obesidad muestran tendencias opuestas. El cáncer de próstata, el más frecuente entre los hombres, tuvo una incidencia un 19% menor en varones con diabetes tipo 2. Este hallazgo coincide con investigaciones previas que apuntan a que los niveles reducidos de testosterona en algunos pacientes con DM2 podrían influir en la menor aparición de este tumor, aunque la relación no está completamente establecida.

Los autores han incidido que el estudio no pretende determinar si la diabetes tipo 2 causa directamente estas diferencias, sino describir cómo han evolucionado las tasas de cáncer en ambos grupos. Factores como el peso corporal, el tabaquismo, el consumo de alcohol o la actividad física no se analizaron en detalle, aunque podrían influir en las tendencias observadas.
Por otro lado, el mensaje principal que se extrae de los resultados de esta investigación es que, a medida que mejoran los resultados en complicaciones clásicas de la diabetes -como las cardiovasculares o renales-, el cáncer debe ocupar un lugar más destacado en la atención a largo plazo. En opinión de Laurberg, integrar la prevención y el cribado oncológico en el seguimiento rutinario de la diabetes tipo 2 es ya una necesidad clínica.

 

Fuente larazon.es