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Tres alimentos antiinflamatorios que pueden ayudarte en tu dieta
Apostar por estos alimentos dentro de una dieta equilibrada puede ser un paso sencillo y efectivo hacia una mejor salud
En los últimos años, la inflamación crónica se ha convertido en una de las principales preocupaciones en el ámbito de la salud pública. Diversos estudios la relacionan con enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y trastornos metabólicos. Frente a este escenario, especialistas en nutrición insisten en la importancia de adoptar una dieta equilibrada que incluya alimentos con propiedades antiinflamatorias. Entre ellos, destacan el aceite de oliva virgen extra, el pescado azul y los frutos rojos.
Grasas saludables que protegen el corazón
El primero en la lista es el aceite de oliva virgen extra, pilar fundamental de la dieta mediterránea. Investigaciones realizadas por instituciones como la Universidad de Harvard han señalado que su consumo habitual se asocia con una reducción de marcadores inflamatorios en el organismo. Esto se debe principalmente a su alto contenido en polifenoles y ácido oleico, compuestos con efectos antioxidantes que ayudan a combatir el estrés oxidativo.
Además, sustituir grasas saturadas por aceite de oliva puede contribuir a mejorar la salud cardiovascular y mantener niveles adecuados de colesterol. Los expertos recomiendan utilizarlo en crudo para aliñar ensaladas o verduras, ya que así conserva mejor sus propiedades bioactivas.
Omega-3 y antioxidantes contra la inflamación
En segundo lugar, el pescado azul —como el salmón, la sardina o el atún— es reconocido por su riqueza en ácidos grasos omega-3. Estos nutrientes esenciales desempeñan un papel clave en la regulación de los procesos inflamatorios del cuerpo. De acuerdo con estudios difundidos por la Organización Mundial de la Salud, el consumo regular de pescado azul, al menos dos veces por semana, puede reducir el riesgo de enfermedades coronarias.
Los omega-3 actúan modulando la respuesta inflamatoria y favoreciendo la salud del sistema cardiovascular. Además, aportan proteínas de alta calidad y vitamina D, nutrientes importantes para el sistema inmunológico.
El tercer grupo recomendado son los frutos rojos, como las fresas, los arándanos y las frambuesas. Estas frutas destacan por su elevado contenido en antioxidantes, especialmente antocianinas, responsables de su característico color intenso. Las antocianinas han demostrado tener efectos antiinflamatorios y protectores frente al daño celular.
Incorporar un puñado de frutos rojos al desayuno o como parte de una merienda saludable puede aportar fibra, vitaminas y compuestos bioactivos que favorecen el bienestar general. Además, su versatilidad permite combinarlos con yogur natural, avena o frutos secos.
Especialistas subrayan que no existe un único alimento milagroso capaz de eliminar la inflamación por completo. Sin embargo, integrar estos productos en una dieta variada y equilibrada puede marcar una diferencia significativa a largo plazo. La clave está en la constancia y en priorizar alimentos frescos y poco procesados.
Asimismo, acompañar la alimentación con hábitos saludables como la práctica regular de ejercicio físico, el descanso adecuado y la reducción del estrés potencia los beneficios antiinflamatorios. La combinación de estos factores contribuye a mantener un sistema inmunológico fuerte y a prevenir enfermedades asociadas a la inflamación crónica.
En definitiva, el aceite de oliva virgen extra, el pescado azul y los frutos rojos no solo enriquecen el sabor de los platos, sino que también ofrecen un respaldo científico en la lucha contra la inflamación. Apostar por estos alimentos dentro de una dieta equilibrada puede ser un paso sencillo y efectivo hacia una mejor salud.
Fuente larazon.es