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Un estudio alerta sobre un suplemento muy utilizado para las articulaciones y su posible relación con el alzhéimer
El trabajo analiza cómo el cerebro procesa los nutrientes durante el desarrollo del alzhéimer y qué papel podría desempeñar la glucosamina en este proceso
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Florida y publicado en la revista Nature Metabolism ha puesto el foco en los posibles efectos de la glucosamina sobre la salud cerebral. Este complemento alimenticio, utilizado habitualmente para aliviar las molestias articulares, podría estar relacionado con una evolución más desfavorable de determinadas enfermedades neurodegenerativas, según los resultados de la investigación.
El trabajo analiza cómo el cerebro procesa los nutrientes durante el desarrollo del alzhéimer y qué papel podría desempeñar la glucosamina en este proceso. Los investigadores observaron que esta enfermedad no solo afecta a la memoria y a otras capacidades cognitivas, sino que también modifica determinados mecanismos metabólicos del cerebro.
En concreto, el equipo identificó una producción excesiva de glicanos, unas cadenas de azúcares que se unen a las proteínas, en cerebros afectados por el deterioro. Este fenómeno, conocido como hiperglicosilación, puede alterar el funcionamiento celular y la comunicación entre las células.
La glucosamina proporciona componentes que el organismo utiliza para fabricar estos azúcares. Por ello, los investigadores plantean que un aporte elevado de esta sustancia podría favorecer ese proceso cuando ya se encuentra alterado por la enfermedad.
Los ratones tratados con glucosamina perdieron memoria más rápido
Para estudiar esta posible relación, los científicos realizaron experimentos con ratones que presentaban características asociadas al alzhéimer. Durante las pruebas, los animales que recibieron glucosamina experimentaron un deterioro de la memoria más rápido que aquellos que no tomaron la sustancia.
Además de los experimentos con animales, el equipo examinó historiales médicos de pacientes con deterioro cognitivo leve. En este análisis, las personas que tomaban este complemento presentaron una probabilidad un 25% mayor de evolucionar hacia una demencia grave.
Estos resultados apuntan a una posible relación entre el consumo de glucosamina y el avance del deterioro cognitivo. Sin embargo, los datos observacionales no demuestran por sí solos que el suplemento sea la causa directa de esa evolución. Por tanto, los hallazgos deben interpretarse con cautela y no permiten concluir que la glucosamina provoque alzhéimer o demencia en personas sanas.
''Los suplementos no son inertes; se convierten en parte de tu metabolismo''
El doctor Ramon Sun, investigador de la Universidad de Florida y miembro del proyecto, advirtió en Nature sobre la necesidad de estudiar con mayor profundidad los efectos de estos productos en personas con enfermedades neurodegenerativas.
''Mucha de esta gente toma activamente un suplemento de venta libre que podría estar empeorando la progresión de su enfermedad'', explicó el investigador.
Sun también destacó que las conclusiones del trabajo pueden tener implicaciones más amplias para el uso de complementos alimenticios. ''La enseñanza más amplia va más allá de la glucosamina. Los suplementos no son inertes; se convierten en parte de tu metabolismo. Algo que es neutral en una etapa de la salud puede comportarse de manera diferente en otra'', señaló.
El investigador incidió asimismo en el papel de la glicosilación, un mecanismo natural mediante el cual los azúcares se unen a las proteínas y que resulta esencial para el funcionamiento de las células. En determinadas enfermedades neurodegenerativas, este proceso puede volverse excesivo y alterar la actividad celular.
''El proceso de glicosilación, que es una parte normal del funcionamiento celular, se vuelve hiperactivo cuando alguien tiene alzhéimer u otras demencias relacionadas. Y cuando se añade glucosamina, parece alimentar la enfermedad'', concluyó.
Los resultados abren una nueva vía de investigación sobre la relación entre el metabolismo y las enfermedades neurodegenerativas. No obstante, serán necesarios más estudios para confirmar estos efectos en humanos y determinar si el consumo de glucosamina influye directamente en la progresión de estas patologías.
Fuente larazon.es