Noticias de Salud

Vinculan bacterias tumorales con la resistencia a la inmunoterapia en el cáncer de cabeza y cuello

Vinculan bacterias tumorales con la resistencia a la inmunoterapia en el cáncer de cabeza y cuello

Es hallazgo, publicado hoy en la revista "Nature Cancer" abre el camino a nuevas estrategias terapéuticas


El cáncer de cabeza y cuello es el noveno tumor más frecuente en nuestro entorno, con una estimación de unos 7.446 nuevos casos en España en 2025, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). El tabaco y alcohol son los principales agentes causales, siendo responsables del alrededor del 75-85% de los casos, aunque existe un incremento progresivo de los tumores relacionados con el virus del papiloma humano (VPH), pudiendo ser responsable del 30-35% de los casos, sobre todo orofaríngeos, aunque existe una gran variabilidad geográfica.

La dificultad del cáncer de cabeza y cuello reside en que estos tumores ocurren en un área anatómicamente compleja, cuyos tratamientos locales con intención curativa se asocian con importantes secuelas físicas muy estigmatizantes y con mucha repercusión en términos de calidad de vida y funcionalidad en la triple esfera de la fonación, deglución y respiración. Además, en estos pacientes existe con frecuencia problemas de malnutrición por el tumor, los tratamientos y comorbilidades, que debe ser abordada y tratada desde el diagnóstico.

En este escenario, la inmunoterapia ha cambiado el pronóstico en la enfermedad y la investigación no cesa. Buena prueba de ello es que ahora investigadores de la Clínica Cleveland han descubierto que las bacterias presentes en los tumores cancerosos podrían ser clave para comprender por qué la inmunoterapia funciona en algunos pacientes y no en otros, tal y como demuestran dos nuevos estudios, publicados simultáneamente hoy en la revista científica "Nature Cancer". En concreto, estas nuevas investigaciones revelan que los niveles elevados de bacterias en el microambiente tumoral suprimen la respuesta inmunitaria, lo que genera resistencia a la inmunoterapia en pacientes con carcinoma escamocelular de cabeza y cuello.

“Estos estudios trasladan el enfoque de la investigación sobre la resistencia a la inmunoterapia más allá de la genética tumoral, a factores inesperados como el microbioma tumoral”, afirma Timothy Chan, M.D., Ph.D., director del Departamento de Ciencias del Cáncer de la Clínica Cleveland y autor principal de uno de los artículos. “Al identificar las bacterias como una barrera clave para el tratamiento, abrimos la puerta a nuevas estrategias para la selección de pacientes y terapias antibióticas dirigidas, lo que podría mejorar los resultados para quienes no se benefician de la inmunoterapia”, añade.
El equipo de investigación, dirigido por el Dr. Chan, Daniel McGrail, Ph.D., personal asistente del Centro de Inmunoterapia e Inmuno-Oncología de Precisión, y Natalie Silver, M.D. M.S., directora de Investigación sobre Cáncer de Cabeza y Cuello, validó los hallazgos a través de muestras de pacientes, modelos preclínicos y datos de ensayos clínicos.

Dos estudios simultáneos
En el primer artículo, el Dr. McGrail analizó datos genéticos de muestras tumorales de pacientes, revelando que niveles elevados de bacterias (no cepas específicas) debilitan la respuesta inmunitaria. El Dr. Silver confirmó estos hallazgos en modelos preclínicos: los antibióticos redujeron el tamaño del tumor y mejoraron la respuesta inmunitaria, mientras que la adición de bacterias provocó que los tumores fueran resistentes a la inmunoterapia. El equipo también colaboró ​​con la Dra. Renata Ferrarotto, del Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas, para estudiar la relación entre las bacterias y la respuesta al tratamiento en muestras de ensayos clínicos de pacientes con cáncer de cabeza y cuello.
“La inmunoterapia es una opción terapéutica prometedora para pacientes con cáncer de cabeza y cuello, pero lamentablemente la mayoría no responde”, afirmó el Dr. Silver. “Nuestra investigación examina cómo las bacterias influyen en el fracaso del tratamiento. Esto puede ayudarnos a identificar a los pacientes con mayor probabilidad de beneficiarse de la inmunoterapia, con el objetivo de evitar riesgos y exposiciones innecesarios. En última instancia, nuestro objetivo es desarrollar intervenciones dirigidas que restablezcan la eficacia de la inmunoterapia en pacientes que inicialmente no responden”.

En el segundo artículo, el Dr. Chan dirigió un análisis de datos del ensayo clínico de fase III Javelin HN100, que evaluó si la adición de inmunoterapia anti-PDL1 a la quimiorradioterapia estándar mejoraba los resultados en pacientes con carcinoma escamocelular de cabeza y cuello. El análisis confirmó que los pacientes con altos niveles de bacterias tumorales tuvieron peores resultados con la inmunoterapia en comparación con la quimiorradioterapia estándar. El ensayo contó con la colaboración del Centro Oncológico Memorial Sloan Kettering y del Instituto Oncológico Dana-Farber.

En conjunto, ambos estudios demostraron que los niveles elevados de bacterias en los tumores atraen a los neutrófilos, glóbulos blancos que combaten las infecciones. Si bien los neutrófilos son esenciales para combatir las infecciones bacterianas, en el cáncer pueden suprimir el sistema inmunitario necesario para que la inmunoterapia funcione eficazmente. Estos hallazgos sientan las bases para futuras investigaciones sobre por qué las bacterias son atraídas por los tumores y cómo modificarlas para mejorar el tratamiento. “Al descubrir el papel del microbioma tumoral en la resistencia a la inmunoterapia, estos estudios representan un avance significativo en la comprensión de las complejas interacciones entre el cáncer y el sistema inmunitario”, afirma el Dr. McGrail, quien avanza que “esta investigación amplía nuestra perspectiva sobre el tratamiento del cáncer y allana el camino para el desarrollo de terapias personalizadas que mejoren los resultados de los pacientes”.

 

 

Fuente larazon.es